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El Dr. Wally De Smet escribe sobre el matrimonio

Lamentablemente, muchos jóvenes se casan pensando que con sólo amarse el uno al otro, será la garantía de un matrimonio feliz y duradero, pero a los pocos meses, se dan cuenta de que hay otros ingredientes necesarios para alcanzar la felicidad matrimonial. Nos urge pensar en la importancia de la relación conyugal creada por Dios para la bendición de sus criaturas.

Cristo y la iglesia es una ilustración del matrimonio

Es sumamente importante que sepas que el matrimonio no fue creado por Dios para que seas feliz, que puedas realizarte, que tengas hijos, que te satisfagas sexualmente, etcétera, sino PARA REFLEJAR LA GLORIA DE DIOS AQUI EN LA TIERRA Y MOSTRAR AL MUNDO LA RELACION DE CRISTO CON LA IGLESIA (que se compone de los que por fe han aceptado a Cristo como salvador) que es la esposa de él, y su cuerpo.

En Efesios 5:21-33 encontramos el pasaje clave que expone las facetas importantes de la relación matrimonial basándose en el ejemplo mayor, el del Señor Jesucristo. Por ejemplo, doy algunas comparaciones:

La mujer en el matrimonio

Ilustra el papel de la iglesia

  • se somete al esposo (la sumisión busca complacer, anticipa la necesidad del otro y la suple antes que tenga que pedir) como Cristo se sometió al Padre (1 Pedro 2:21-24),
  • le reconoce como la cabeza, el líder, el guía, el responsable,
  • son el mismo cuerpo y ella depende de él para protegerla de todo peligro,
  • se sujeta “en todo” como conviene en el Señor (Colosenses 3:18),
  • le respeta, le tiene en alta estima y le da un valor inestimable (1 Pedro 3:1,2).

El hombre en el matrimonio

Ilustra el papel de Cristo

  • también se somete según Efesios 5:21,
  • ama a su esposa con un amor divino (ágape) que siempre busca el bienestar de ella,
  • se entrega por ella, negándose a sí mismo y sus propios deseos, para complacerla,
  • la santifica, la separa para sí únicamente y no hay otra mujer en su vida,
  • la purifica, manteniendo la pureza de la relación con la Palabra de Dios y las instrucciones bíblicas, mientras pone en práctica la verdad de las Escrituras,
  • la presenta gloriosa, hermosa, bella, la elogia, la alaba y no ve ninguna falla, ni mancha, ni arruga en ella (Cantar de los Cantares 4:7),
  • la ama como se ama a sí mismo porque son un solo cuerpo (1 Corintios 7:4),
  • la sustenta, la aprecia y le da sumo valor tratándola con todo respeto,
  • la cuida, la cubre con su amor tierno, su cariño, seguridad y protección,
  • deja a sus padres para unirse únicamente a ella, la tiene en primer lugar.

¿Qué es lo que aporto yo, para que mi matrimonio dure 60 años?

No conozco a ninguna pareja que llegó al altar pensando que dentro de determinado tiempo se divorciaría. Toda persona comprometida piensa en “la felicidad sempiterna”. Pero lamentablemente, la mitad (o más) de los matrimonios terminan en el fracaso. El amor es la liga perfecta para mantener la relación vibrante, dicen la mayoría. Pero, el amor solo no perdura. Tiene que durar, dicen otros, porque los dos son creyentes en Cristo, pro tampoco asegura la permanencia matrimonial. Y así, siguen las creencias, pero ninguna da en el blanco.

¿Cuál es ese aspecto tan importante en el matrimonio?

Es el compromiso total, la entrega total por toda la vida.

                Permíteme una ilustración. La pareja abre la puerta al matrimonio con una llave;

  • Se casa ante Dios y el uno ante el otro (Malaquías 2:14; Proverbios 2:17),
  • Ante los padres y ante los testigos (Génesis 29:22; Juan 2:1-11),
  • Cumple con la ley del país (Rut 4:1-13; Romanos 13:1-5),
  • Consuma su promesa en el acto sexual (Génesis 4:1; 1 Corintios 7:3-5), toma la llave Y LA TIRA A LA PROFUNDIDAD DEL MAR. Esa “puerta” Jamás se puede abrir (Marcos 10:9).

Extracto del manual pre matrimonial “Tú y yo para siempre” del Dr. Wally De Smet, pag 11 y 12.

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